Amor en tiempo de redes sociales

Amor en tiempo de redes sociales

 

 

Confieso que no me gustan ni las canciones del Buki, Camila o Jessi & Joy, etiquetarlas en mi muro de Facebook no está entre el top de detalles románticos que me puedan hacer. Así también que las fotos de ositos con flores deseándome “buenos días” por mensajes de WhatsApp, Instagram o Twitter no están entre mis aspiraciones para empezar mi día.

Pero, ¿quién soy yo para decirles cómo vivir el amor en tiempos de redes sociales?

He visto grandes conquistas, desengaños y divertidas situaciones cuando el corazón se mete en el social media. Dos de mis más grandes amigas encontraron el amor a través de las redes, y en un próximo post, espero contar esa y otras historias más. Por eso, hoy quiero conversar sobre las nuevas rutinas que existen en temas del corazón cuando lo digital es el principal escenario o punto de encuentro.

 

La conquista en redes sociales

En el mundo digital, el proceso de acercamiento empieza simple, todo es tan fácil como un toque en Facebook o la solicitud de amistad que llega a tu perfil. En el caso de Instagram, se convierte en seguidor inmediato o en una solicitud -si tienes tu perfil con cierta seguridad- y puedes decidir a quién aceptar o no.
Advertencia: este proceso aplica a personas que has conocido presencialmente o si solo lo has visto en redes. Hoy en día, el acercamiento efectivo es en la red.
Me acepta o no me acepta
Para muchos la prueba de fuego, es saber si te acepta como contacto en sus redes sociales. Aquí he conocido gente que tiene una red para cada tipo de conquista o que simplemente acepta a todo el mundo: parejas, futuras parejas y posibles candidatos sin priorizar a nadie.
Si de quien estás fijándote ya te aceptó en la red, no te confíes. Puedes estar filtrado para no ver todo su contenido o simplemente tener otra red. Recuerda ser contacto en redes sociales no significa una prueba de amor o fortalecimiento de una relación amorosa.
El enamoramiento
En  esta fase, si ella o él son campeones de las redes sociales, es casi un deporte extremo que mantenga la calma. Cada canción, meme, o frase profunda publicada por tu posible pareja tendrá una razón: el amor que está naciendo.  Y tus redes gritarán a todo pulmón que te ha empezado a importar alguien: pondrás frases de canciones; fotos o selfies por doquier sola o con tus [email protected] indicando que tienes vida social, -más común en mujeres que en hombres- lo siento así lo he visto por estadística de casos.


Las peleas

Luego de una etapa de calma o las clásicas fotos de aniversario, empiezan  las peleas. Aquí regresan las canciones y las indirectas sobre amor. Lo más importante aquí es decir que estás más feliz y divirtiéndote. No falta la frase: “Saldré adelante. No se puede confiar en las personas, pero mejor solo que mal acompañado”. 
Luego vienen las preguntas que la solidaridad digital plantea hacer:
 “¿Amiga, qué te pasó?”. 
Y el dueño de la cuenta (si está en etapa de discreción dirá): “por interno”.
Todos o todas hemos vivido alguna de estas etapas, sea como espectadores o seguidores de los protagonistas, también como dueños de esas situaciones. Recordemos que Facebook tiene más de 13 años en el mercado, así que si eres Milennial, Generación X o Baby boomer, y estás enamorado, casado o divorciado lo has vivido.


Los nuevos términos

Aquí viene algo interesante, como en el mundo online y social media nada está escrito sobre piedra hay términos nuevos en el diccionario que debes aprender para no quedarte fuera.  Algunos los escuché de mis alumnos en la universidad, otros los vi en el programa de Chelsea –me encanta su estilo-, y otros más son de blogueros especializados en temas del corazón.
Gatsbying: Ese selfie espectacular, esa frase filosófica o esa canción elaborada, todo eso es hacer Gatsbying. Significado: la acción de publicar algo en Snapchat, Facebook, twitter  o Instagram esperando obtener la atención de tu posible pareja.
Negging:  Es el clásico ningunear, o el me quiere y no me quiere. Parece muy amable en redes y en persona, pero no te determina o no te concreta.
Cushioning o benching: Tener tu almohada de seguridad con otras personas. Tienes pareja y sigues coqueteando con otros en redes.  Si te lo hacen a ti, en el mejor escenario, es que si le gustas a la persona, pero por cualquier razón (tiene pareja o  problemas de compromiso) necesita mantenerte a distancia. El peor de los casos es que te usa – por ego,
una conexión conveniente, o algún otro beneficio que le des.
Ghosting: La persona de tu interés desaparece. Silencio total, entras en pánico  porque piensas que algo malo le ha pasado a la persona. Esa sensación de calma cuando ves su status en FB o la foto en una fiesta en Instagram. 
Zombieing: Cuando un ex que terminó contigo o tu terminaste con él o ella reaparece con un mensaje dos años después como si te hubiera hablado ayer con un : ¡Hola, ¿cómo estás? Qué tal todo.
Esta es la primera parte, porque sobre amor y redes sociales hay mucho que escribir y analizar. Recuerda que hasta tus desastres amorosos y malos momentos digitales aportan a tu marca personal así que maneja con inteligencia esos episodios y no hagas una rueda de prensa digital de tus desengaños. Tampoco realices un lanzamiento con cada nueva relación o momento especial de tu vida en pareja. Si quieres comunicarlo porque la alegría hay que compartirla, no te amargues cuando te empiecen a preguntar u opinar sobre tu relación.

Recuerda: tú nos abriste la puerta con un tuit o un post. Al final tus momentos felices son tuyos. Tú decides cómo vivirlos.  Un abrazo.

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